Mientras el Gobierno nacional fantasea con la posibilidad de convertirse en un aliado de la OTAN, el Reino Unido avanza en el desarrollo estratégico de las islas Malvinas con iniciativas económicas y militares que, a plazo, podrían comprometer el futuro de la Argentina.

En materia económica, la petrolera israelí Navitas Petroleum se acerca a una fecha clave en la que dará a conocer su decisión de comenzar con los preparativos para arrancar con la producción de petróleo.

En los proyectos de desarrollo de yacimientos de petróleo y gas existe un momento de definición conocido como Final Investment Decision (FID), en el que el proyecto es aprobado o descartado. Si es aprobado, empieza su desarrollo.

Todo indica que tanto el directorio de Navitas como el de Rockhopper le darán el ok al inicio de la explotación del yacimiento conocido como Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas.

La causa de la aprobación es que se trata de un gran negocio. Según los relevamientos sobre reservas de petróleo hechos por la consultora Netherland, Sewell & Associates para Navitas, en el subsuelo marino en Sea Lion hay 730 millones de barriles que se pueden extraer con las técnicas habituales de la industria a un costo de U$S 24 por barril. La distancia con los U$S 70 por barril que la Agencia Internacional de Energía calcula como promedio para los próximos años, pagará los canones a las autoridades ilegales de Puerto Argentino más los impuestos y la amortización de capital, además de los costos financieros y la utilidad para los accionistas, que algunos calculan en hasta U$S 29 por barril.

La petrolera israelí Navitas decidirá el comienzo de la extracción de crudo en Malvinas, a mitad de año
Las autoridades ilegales de Puerto Argentino aspiran al florecimiento económico de la mano del petróleo.

Otro dato que aportó el último informe de Navitas es que ya contrató una FPSO, que es un tipo de barco especial que permite la extracción de petróleo, su almacenamiento dentro del propio buque y su posterior descarga en un buque tanque de transporte. También que Navitas empezó a firmar contratos para comenzar con las etapas de diseño de la ingeniería del proyecto.

UK impulsa la militarización

El despliegue de una actividad petrolera calculada en la extracción de unos 70.000 barriles diarios implicará, necesariamente, un refuerzo de la presencia militar británica en las Malvinas con la excusa de la protección y la seguridad económica de los isleños.

Medios británicos consideran que el impulso de la exploración y eventualmente la producción petrolera ha sido una constante de los gobiernos británicos, como quedó demostrado con la publicación de documentos desclasificados en 2022.

El proyecto de explotación de Sea Lion coincide con su interés por profundizar la militarización de las islas en un escenario de ampliación de los intereses estratégicos del Reino Unido tanto en la OTAN como con su sociedad con Estados Unidos.

La petrolera israelí Navitas decidirá el comienzo de la extracción de crudo en Malvinas, a mitad de año
La base británica en Malvinas concentra unos 1500 efectivos, además de media docena de modernos aviones de combate.

A comienzos de marzo, la parlamentaria conservadora Arlene Foster observó que territorios como Malvinas eran “clave para la seguridad del Reino Unido”.

El Reino Unido ha reforzado la actividad militar en las islas desde hace algunos años, con la presencia rotativa de contingentes de soldados, como los gurkhas y otras tropas semicoloniales, que se suman a los militares estables, a los aviones de combate de última generación y barcos que hacen ejercicios en forma rutinaria.

El interés por Malvinas también se encuentra en su proyección, tanto como puerta de entrada al estrecho de Magallanes, punto de contacto de los océanos Atlántico y Pacífico, como al territorio antártico.

Mientras Gran Bretaña se refuerza en el Atlántico Sur, el gobierno ultraderechista de Javier Milei deja hacer con la ilusión de que el abandono del reclamo por la soberanía de las islas Malvinas le granjeará la amistad y el respeto de Washington y Londres.